Casa de la mujer campecina
AtrásLa Casa de la Mujer Campesina "Alicia Castillo", ubicada en la localidad de Sebastián Elcano, departamento de Río Seco, Córdoba, representa un proyecto comunitario cuyo propósito y legado merecen ser conocidos, a pesar de que actualmente figure como cerrada de forma permanente. Aunque en algunos registros pueda aparecer catalogada genéricamente como una escuela, su función social iba mucho más allá, constituyéndose como un pilar fundamental para las mujeres de la zona rural del norte cordobés.
Un Refugio Necesario: Su Misión Principal
Inaugurada simbólicamente el 25 de noviembre de 2020, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la casa nació como una iniciativa de la Unión Campesina de Córdoba (UCAN) y el Movimiento Campesino de Córdoba (MCC). Su objetivo principal era claro y urgente: ser una respuesta organizada y concreta frente a la escalada de violencia machista en la región. Se estableció como un espacio seguro para el acompañamiento, la protección y la contención de mujeres campesinas en situaciones de vulnerabilidad y violencia de género.
Este centro no solo ofrecía un techo, sino también un lugar para la reconstrucción personal y colectiva. Las mujeres que acudían a la casa encontraban un entorno de apoyo donde podían fortalecerse junto a sus hijos. La idea de este espacio, que comenzó a gestarse alrededor de 2008, evolucionó desde una sede social para trabajadores rurales hasta convertirse, por necesidad imperiosa, en un refugio enfocado en la perspectiva de género y el desarrollo del "Feminismo Campesino y Popular".
Más que un Refugio: Un Espacio de Producción y Empoderamiento
La Casa de la Mujer Campesina no se limitaba a ser un lugar de contención. También fue concebida como un centro de producción y de reconocimiento del rol crucial de las mujeres como productoras de alimentos y defensoras del monte nativo. Buscaba visibilizar y valorar el trabajo de las mujeres rurales, quienes enfrentan una doble opresión: por su género y por su condición de campesinas pobres. Era un lugar para organizarse, generar proyectos productivos, elaborar productos de la economía campesina y, en definitiva, alcanzar una mayor autonomía económica y una vida digna.
- Espacio de contención: Ofrecía un lugar seguro para mujeres víctimas de violencia y sus familias.
- Centro de producción: Fomentaba la elaboración de productos de la economía campesina.
- Acceso a derechos: Funcionaba como un nexo para que las mujeres de zonas rurales pudieran acceder a derechos que a menudo les son negados.
- Fomento del feminismo popular: Promovía un espacio de debate y construcción de un feminismo propio, adaptado a la realidad del campo.
El Legado de Alicia Castillo
El nombre del centro rinde homenaje a Alicia Castillo, una vecina y militante de Sebastián Elcano que fue un pilar para el movimiento. Alicia abrió las puertas de su propio hogar para albergar a sus compañeras, entendiendo profundamente las múltiples violencias que sufrían las mujeres en el campo, desde la violencia de género hasta los efectos de los agrotóxicos y los desalojos. Nombrar la casa en su honor fue un acto de reconocimiento a su lucha incansable y a su capacidad de construir comunidad y resistencia, sentando las bases de lo que se convertiría en este importante proyecto.
El Impacto Negativo de su Cierre Permanente
La información disponible indica que la Casa de la Mujer Campesina "Alicia Castillo" se encuentra cerrada permanentemente. Esta noticia representa un duro golpe y una pérdida significativa para la comunidad de Sebastián Elcano y sus alrededores. Un espacio que fue construido con esfuerzo colectivo, superando obstáculos como robos y atentados, deja un vacío inmenso. Su cierre significa la desaparición de un refugio vital para mujeres en situaciones de extremo riesgo y la pérdida de un motor de organización y empoderamiento femenino en la región.
La ausencia de este centro plantea interrogantes sobre la continuidad de la protección y el apoyo a las mujeres rurales, quienes vuelven a quedar más expuestas a la vulnerabilidad social, económica y física. La clausura de un proyecto de esta naturaleza evidencia la fragilidad de las iniciativas sociales de base y la constante necesidad de apoyo para sostenerlas.
Aclaración de Servicios: Un Enfoque Diferente a las Autoescuelas
Es fundamental aclarar que, a pesar de su categorización como centro educativo en algunas plataformas, su enfoque no estaba en la formación vial. La Casa de la Mujer Campesina no operaba como una de las autoescuelas de la región, ni ofrecía clases teóricas o clases prácticas para la obtención del permiso de conducir. Su 'enseñanza' era de otra naturaleza: se centraba en derechos, sororidad, empoderamiento, técnicas de producción y soberanía alimentaria, herramientas consideradas vitales para las mujeres del campo.
Por lo tanto, aquellos futuros conductores que busquen aprender a conducir, obtener el carnet de coche o prepararse para el examen de conducir, deberán buscar instituciones especializadas en formación vial. La misión de la Casa Alicia Castillo era otra, enfocada en proveer las herramientas para conducir la propia vida hacia un horizonte libre de violencias y con mayores oportunidades.